¡SALVE, VIRGEN PURA! Del Carmelo madre. ¡Salve, virgen pura, del Carmelo Madre. Tus tiernas miradas vuelve a tus Cofrades! ¡Salve reina y Virgen pura! Hoy elevan con fervor. Los que por tu Vestidura: Somos hijos de tu amor. ¡Salve a ti, Madre querida! Por el singular favor de librarnos en la vida del demonio y su furor. ¡Salve, Oh Madre cariñosa! Pues tu prenda celestial es defensa milagrosa en el aire, tierra y mar. ¡Salve, Oh Tu que bondadosa! Ante el Trono del Señor. Eres madre cariñosa Que imploras nuestro favor. ¡Salve, celestial consuelo! De los que en el Purgatorio te suplican con anhelo libres del fuego expiatorio. ¡Salve, Oh dulce consuelo! Por la dicha sin igual que a tus hijos algún día en el cielo les darás.
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ORACION A SAN JOSE. A ti, bienaventurado san José, después de implorar el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio. Por aquella caridad que con la inmaculada Virgen Maria, madre de Dios, te tuvo unido y por el paterno amor con que abrazaste al niño Jesús, humildemente te suplicamos que vuelvas los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades. Protege, a la escogida descendencia de Jesús; aparta de nosotros toda mancha de error, asístenos desde el cielo, en esta lucha por hacer presente el Evangelio, como en otro tiempo libraste al niño Jesús del inminente peligro de la vida, así ahora defiende la iglesia santa de Dios de toda adversidad, y cada uno de los miembros de esta familia Carmelitana protégelos, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir santamente y piadosamente alcanzar en el cielo a eterna bienaventuranza. Amen
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|  | HIMNO: BLANCA FLOR DEL CARMELO: Vid en racimo, Celeste claridad, Puro prodigio Al ser, a una, Madre de Dios y Virgen: ¡Virgen fecunda! Señora, desde siempre Los carmelitas Nos tenemos Por hijos de tu familia, Y confiamos Que un día nos acojas En tu regazo. Maria, Puerta y llave del Paraíso, Queremos desatarnos y estar con Cristo; Si tú nos abres Reinaremos allí Con tu Hijo, ¡Madre!
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